Agencia Nacional de Tierras entrega 180 hectáreas para la soberanía alimentaria del pueblo pijao en el Huila
La política de democratización de la tierra, como bandera del Gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego, sigue consolidándose en las regiones del país. En ese contexto, la Reforma Agraria continúa aportándole con hechos reales a los pueblos étnicos para que continúen con sus procesos de arraigo, soberanía alimentaria y protección del territorio ancestral.
Una nueva prueba de esto es que la Agencia Nacional de Tierras (ANT) le entregó 180 hectáreas al resguardo indígena Pijao Chirico Pina Patá Pinax Los Aipes, asentado en el municipio de Aipe, norte del departamento del Huila.
“Sé que no ha sido fácil, es una alegría muy grande para mi comunidad este logro de lucha y fortalecimiento. Con este regalo que la ANT nos hace, ya tenemos nuestro pancoger”, aseguró el líder del resguardo indígena beneficiado, Mauren Ibatá.
Después de décadas de lucha por un territorio propio y años de arrendar tierras para sostener a su comunidad, hoy estas familias reciben la tierra. Con las 180 hectáreas, estas familias indígenas de Aipe podrán fortalecer sus proyectos productivos, sus prácticas culturales y avanzar en la construcción de un modelo de desarrollo rural basado en la dignidad, la permanencia en el territorio y la justicia social.
“Pudimos recorrer sus cultivos, su tradición, cultura y espiritualidad para darnos cuenta de que le estamos entregando tierras a una comunidad que cuida su tradición, que trabaja la tierra y que por muchos años tuvo tierra alquilada”, destacó el director de la ANT, Felipe Harman.
La Reforma Agraria en el Huila
En el Huila, la ANT ha venido acelerando procesos de entrega y formalización de predios rurales, beneficiando a familias campesinas, víctimas del conflicto armado y comunidades étnicas que durante décadas esperaron garantías reales sobre la tierra que trabajan.
En tres años y nueve meses de la administración del presidente Petro, han sido entregadas 13.500 hectáreas en el departamento. No obstante, la Agencia continúa avanzando en procesos de formalización de la propiedad rural y adjudicación colectiva.
Hoy la tierra históricamente concentrada en pocos está pasando a quienes la trabajan desde sus territorios. Esta entrega simboliza el acceso a la tierra y la apuesta por la permanencia de los pueblos indígenas y la construcción de paz desde el campo huilense.